10 km y un desnivel positivo de 225 metros. Un pequeño trail con poca dificultad para descubrir la modalidad, ideal para conocer los viñedos de Logroño y La Rad de Varea, con un avituallamiento durante el recorrido y otro en meta.

La aventura arranca con fuerza en el Campo de Maniobras de La Rad, desde el primer segundo sentiremos la adrenalina con una bajada trepidante que nos llevará directamente al corazón de la tradición vitivinícola. Correremos flanqueados por los majestuosos viñedos de Marqués de Vargas, rozando casi la bodega, para enlazarlos directamente con las elegantes tierras de Marqués de Murrieta.

Tras dejar atrás los viñedos, toca cambiar de ritmo. Iniciamos una subida tendida y muy llevadera que nos adentra de nuevo en el campo de maniobras. Aquí empieza la zona más juguetona de la prueba: un sube y baja super divertido donde la vista se nos va a ir al horizonte. A nuestra izquierda, la imponente Sierra Cantabria guardando el norte. A nuestra derecha, si el cielo nos regala un día despejado, la vista es sencillamente sublime: el majestuoso San Lorenzo, las desafiantes Peñas de Viguera y la espectacular entrada al Cañón del Leza.

 

Con las retinas llenas de paisaje y las piernas con buen tono, llegaremos al avituallamiento en el antiguo Campo de Tiro (km 6,5), ideal para recargar baterías, hidratarnos y coger impulso para el último tramo.

Con las energías renovadas, continuamos con ese sube y baja técnico pero amable, circundando el entorno de La Rad. El terreno nos invita a mantener un ritmo alegre mientras disfrutamos de los últimos giros del trazado, con la mirada ya puesta en el tramo final.

Un último esfuerzo, recta de meta, una sonrisa para la foto, avituallamiento final y a celebrar la carrera.

¡Acepta el Desafío!

 

10 km y un desnivel positivo de 225 metros. Un pequeño trail con poca dificultad para descubrir la modalidad, ideal para conocer los viñedos de Logroño y La Rad de Varea, con un avituallamiento durante el recorrido y otro en meta.

La aventura arranca con fuerza en el Campo de Maniobras de La Rad, desde el primer segundo sentiremos la adrenalina con una bajada trepidante que nos llevará directamente al corazón de la tradición vitivinícola. Correremos flanqueados por los majestuosos viñedos de Marqués de Vargas, rozando casi la bodega, para enlazarlos directamente con las elegantes tierras de Marqués de Murrieta.

Tras dejar atrás los viñedos, toca cambiar de ritmo. Iniciamos una subida tendida y muy llevadera que nos adentra de nuevo en el campo de maniobras. Aquí empieza la zona más juguetona de la prueba: un sube y baja superdivertido donde la vista se nos va a ir al horizonte. A nuestra izquierda, la imponente Sierra Cantabria guardando el norte. A nuestra derecha, si el cielo nos regala un día despejado, la vista es sencillamente sublime: el majestuoso San Lorenzo, las desafiantes Peñas de Viguera y la espectacular entrada al Cañón del Leza.

Con las retinas llenas de paisaje y las piernas con buen tono, llegaremos al avituallamiento en el antiguo Campo de Tiro (km 6,5), ideal para recargar baterías, hidratarnos y coger impulso para el último tramo.

Con las energías renovadas, continuamos con ese sube y baja técnico pero amable, circundando el entorno de La Rad. El terreno nos invita a mantener un ritmo alegre mientras disfrutamos de los últimos giros del trazado, con la mirada ya puesta en el tramo final.

Un último esfuerzo, recta de meta, una sonrisa para la foto, avituallamiento final y a celebrar la carrera.

¡Acepta el Desafío!